El consejero con competencias en Deportes, Fernando Ramos, mantendrá el martes una reunión con representantes de la empresa TRAGSA al objeto de valorar y evaluar la reforma que se tendrá que acometer en el complejo polideportivo José Ramón López Díaz Flor, cerrado al público desde el pasado mes de junio.
De lo que se trata, según ha explicado, es de definir el proyecto de futuro para estas instalaciones, ya que se está a expensas de las conclusiones de un estudio geotécnico que determinará si es viable realizar una reforma integral de esta infraestructura o bien su demolición para construir un nuevo polideportivo, algo que se decidirá en función del coste.
Ramos ha recordado que la reforma inicial, que había sido estimada en medio millón de euros, fue ampliamente rebasada al determinarse en un informe que sería necesaria una reforma integral, cuyo coste podría ser de 2,5 o 3 millones de euros.
El Gobierno prevé que este polideportivo o el que se construya en su lugar sea un centro especializado para la natación y el waterpolo,con un equipamiento que incluirá una nueva piscina con capacidad para celebrar competiciones del más alto nivel en la disciplina de waterpolo.